Nuestra receta secreta de remolachas en conserva

Ayer sacamos todas las remolachas del huerto, así que toca domingo de conservas. Os dejo aquí nuestra receta secreta por si os queréis poner manos a la obra.

Lo primero que hay que saber es que es muy importante que para evitar que las remolachas “sangren” durante la cocción (y pierdan la mayoría de sus propiedades) no apuréis al cortar las hojas y que tampoco cortéis la raíz. Al lavarlas también hacedlo con cuidado para no dañar la piel, para evitar cualquier tipo de herida en su piel.  En la foto podéis ver cómo preparamos las nuestras.

Nosotros utilizamos una olla rápida, y las cocemos durante unos 20 minutos, con agua. No hace falta que el agua cubra completamente todas las remolachas (podéis dejar las de más arriba casi sin cubrir).Una vez finalizada la cocción hay que esperar a que se enfríen un poco, y después quitarles la piel con cuidado. Se trabaja mejor quitándosela con las manos cuando aún están templadas, ya que la piel sale casi sola.  A partir de aquí ya tenéis varias opciones: consumirlas tal cual en el momento con un poquito de aceite y vinagre, congelarlas, o hacerlas en encurtido, que es como las preparamos nosotros.

Éstos son los ingredientes para preparar nuestro “caldito secreto” para hacer el ENCURTIDO AGRIDULCE (nosotros hacemos mucha cantidad, pero si hacéis menos, sólo tenéis que mantener las proporciones):

  • 1L de vinagre de vino blanco o vinagre de sidra
  • 750 mL de agua
  • 300 g de azúcar moreno
  • 5 hojas de laurel
  • 1 cucharada de eneldo
  • 2 cucharadas de granos de pimienta (negra, verde, blanca y rosa)
  • 2 cucharadas de semillas de mostaza (TRUCO: si no encontráis, podéis sustituir por mostaza antigua, de la que tiene las semillas enteras)
  • 2 dientes de ajo enteros
  • sal marina gruesa

Hay que poner todos estos ingredientes en una olla (SIN las remolachas) y calentar la mezcla hasta que el caldo hierva un par de minutos. Mientras tanto, vamos cortando la remolacha en láminas medianas (unos 2-3mm de espesor) y llenando los frascos de cristal limpios hasta arriba con la remolacha. Una vez que el caldo haya hervido y cuando está bien caliente hay que ir echándolo en cada frasco hasta que cubra bien todo y cerrarlo inmediatamente, aprovechando el calor del líquido para que se haga vacío. Es importante que las tapas estén en buen estado, sin golpes ni picadas por dentro. Una vez que se enfríe hay que guardarlo en la nevera y en una semana ya está listo para tomar.

OJO: igual que os conté para la receta de mermelada de calabaza, es muy importante que si vais a hacer CONSERVAS (es decir, si vais a hacer bastante cantidad y no la vais a guardar en la nevera)  los frascos  estén esterilizados. El paso de la esterilización es fundamental: hay que hervir frascos y tapas, utilizar sólo tapas en buen estado, envasar con cubriendo la remolacha con el líquido aún hirviendo, cerrar los botes y hervir después, y por último apretar muy fuerte las tapas. Una vez que estén fríos (importante: fríos, fríos, que si están templados se os escapará todo el líquido), hay que poner todos los frascos boca abajo y dejarlos así un día. Cuando los volváis a poner boca arriba hay que escuchar atentamente que no se oye ninguna pérdida de aire y comprobar suavemente con la mano que la tapa está bien cerrada (que no es fácil abrirla). También sirve apretar la parte superior de la tapa: tiene que estar hundida (eso indica que el vacío está bien hecho). Si la parte superior de la tapa se puede apretar fácilmente con el dedo y se hunde y vuelve a subir, entonces ese frasco es para consumo inmediato, no se puede almacenar. En cualquier caso, siempre que veáis una conserva con la tapa abultada, hinchada, hay que tirarla a la basura, por precaución. En este sentido os recomiendo que sigáis las instrucciones que se recogen AQUÍ

Y aquí os cuento otro secreto como premio por seguirnos y por leer hasta el final: esta receta la podéis hacer también con otras verduras y os aseguro que vais a triunfar: pepinillos, zanahorias, pimientos…incluso tomatitos cherry o tomatitos verdes. En la foto podéis ver algunas de las cosas que hicimos el año pasado. Ya os iré contando también sus secretos… ¡Que aproveche!